MODELOS Y PROTOTIPOS
/TLC. Tráfico libre de conocimientos/


Tipo. COLECTIVO CULTURAL
Contacto. Amauta García
Población con la que trabaja.
Actividad o Género.

Tráfico Libre de Conocimientos es un colectivo conformado por ocho artistas que se dividen entre las artes visuales y escénicas y que después de participar en un seminario de arte y contexto en el 2011 tomaron la decisión consciente de seguir trabajando y aprendiendo juntos. El inicio del colectivo se cimentó en la idea de formación continua con dos premisas básicas: Todxs aprendemos de todxs y todxs tenemos algo que aprender y compartir. 

A través de cuestionarse sobre la generación, formas y objetivos de los aprendizajes, TLC busca crear circunstancias y situaciones para compartir conocimientos varios y revalorar los saberes culturales comunitarios que históricamente han sido ignorados. De esta manera, declaran que una parte importante de las comunidades es que se reconozcan a través de su historia para compartir un sentido de pertenencia. En uno de sus primeros proyectos, desarrollado en la FARO Tláhuac en el 2012, facilitaron el intercambio de saberes de todo tipo. En este tianguis se compartieron conocimientos varios, como de hidroponia, bordado, fundamentos básicos de software libre, y simbologìa de los 15 años, por ejemplo, trabajando con la elección de que el conocimiento académico es tan válido como el que se genera en otros espacios. TLC invita a que este formato de tianguis sea replicado y apropiado en otros lugares. 

En otro de sus proyectos, activado en la unidad habitacional Tlatelolco, investigaron acerca del juego y su relación con las formas en las que los seres humanos aprendemos. A partir de concebir al juego como dispositivo que permite nuestra relación e interpretación del mundo y de preguntarse sobre los juegos comunes en una unidad habitacional diseñada desde el Movimiento Moderno, TLC salió a la plaza de Tlatelolco a jugar con la única consigna de cambiar las reglas de los juegos conocidos. Sin invitar participantes, las personas comenzaron a interesarse en las actividades y a partir del diálogo establecido con ellas, TLC diseñó un laberinto gigante para alterar la circulación de los transeúntes de la zona. En el laberinto se encontraban objetos con los que se podía establecer una relación lúdica. 

El trabajo de TLC se desarrolla principalmente en espacios públicos de la Ciudad de México y fuera de ella. También, en áreas educativas de museos. Han tenido acceso a convocatorias y becas, pero comenzaron su trabajo con sus propios recursos. Colaboraron con La Hervidera, Cuerpo Estratégico y Primal en la presentación de una pieza-performance para la creación de un plan de estudios para las artes.