ESPACIO PÚBLICO
/Familia Feria-González/
San Pedro el Alto, San Felipe del Progreso
Estado de México
Tipo. COLECTIVO DE ARTESANAS
Contacto.
Población con la que trabaja.
Actividad o Género.
Blusas bordadas con puntada mazahua

Rufina González Bernal trabaja junto a su esposo, de origen triqui, en el Mult, el predio de López #23 en el Centro Histórico. Ella aprendió a bordar a los seis años en punto de cruz gracias a las enseñanzas de las mujeres de su familia. Cuando dominó esta técnica aprendió el denominado punto mazahua que a diferencia del punto de cruz, la textura es más gruesa; otra puntada es la que en lengua mazahua se denomina kibi o pepenado. Durante su aprendizaje, tuvo varias referencias pues los bordados se encuentran en la vida cotidiana de las mujeres de su región natal: en la indumentaria, en las servilletas, en los manteles y en algunos estandartes que se utilizan en las fiestas patronales.
Como la mayor parte de las mujeres mazahuas, Rufina se dedicó al comercio de alimentos. Llegó a CDMX como parte de la corriente migratoria que ya se había establecido en esta comunidad, y desde los 16 años vendía quesadillas con un empleador que contrataba personas indígenas en Ciudad Nezahualcóyotl, en el Estado de México y fue en ese lugar donde conoció a su esposo, originario de San Juan Copala, Oaxaca. Rufina no conocía a muchas personas mazahuas en la Ciudad de México y con el tiempo, aprendió de la familia de su esposo a elaborar las manualidades que tradicionalmente hacen las mujeres triquis. Viajaba a Oaxaca para comprar blusas tradicionales de ese estado, sin embargo, tiempo después decidió hacer blusas, vestidos, pulseras y diademas echando mano de sus conocimientos. Para Rufina es un orgullo estar tejiendo con sus propias manos. Aprendió mucho de los triquis y comenta que, desafortunadamente, la artesania mazahua no es muy conocida. La familia de su esposo ha sido el lazo para conseguir espacios de venta y comenta que en el Mult, la mayoría de los artesanos y artesanas que trabajan ahí son triquis. Tiene un departamento en un predio en el norte de la ciudad donde habitan indígenas triquis en su mayoría. 
En su pueblo tiene una pequeña parcela donde siembran maíz para el consumo de su madre a quien visita regularmente. Conoce los diversos quelites que se dan en su pueblo pues desde pequeña trabajó la tierra y apoyo a su madre para solventar sus gastos.